NUEVA YORK, Mayo 3, (Reuters Health)- Consumir una dieta rica en granos enteros puede ayudar a los adultos con sobrepeso a reducir su riesgo de tener diabetes mellitus tipo 2, según un reporte reciente.
Los hallazgos demuestran que la sensibilidad a la insulina mejoró en un grupo de personas con sobrepeso y obesidad cuando consumieron una dieta rica en granos enteros. “La sensibilidad a la insulina puede ser un mecanismo importante por el que los alimentos con granos enteros reducen el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiaca”, señaló el autor, el Doctor Mark A. Pereira de la Universidad de Harvard en Boston y colegas en la revista the American Journal of Clinical Nutrition de Abril.
Los resultados apoyan la recomendación del Departamento de Agricultura Americano (USDA) quienes recomiendan que se consuma de 6 a 11 porciones de carbohidratos diariamente, incluyendo granos enteros. En el estudio, 11 adultos sedentarios con un Índice de Masa Corporal (IMC) de por lo menos 27 consumieron una dieta en la que el 55% de las calorías totales provenían ya sea de carbohidratos de granos enteros o carbohidratos procesados.
Después de un período de tiempo, los participantes comieron su dieta normal por 6 a 9 semanas y luego cambiaron a una dieta alternativa por las siguientes 6 semanas. Los niveles de insulina fueron un 10% menor y los niveles de glucosa se redujeron cuando los participantes comieron una dieta rica en granos enteros en comparación con una dieta rica en alimentos refinados.
NUEVA YORK, Abril 16 (Reuters Health) - La alimentación con sodio puede amplificar el efecto de la presión arterial sobre el ventrículo izquierdo y el riñón, según los investigadores. Por lo tanto, la sal en la alimentación puede ser un factor de riesgo independiente de enfermedad cardiovascular.
El Dr. Albert Mimran y sus colegas, del Hospital Lapeyronie, en Montpellier, Francia, probaron la hipótesis que la ingestión de sal amplifica el efecto de la presión arterial y causa daño al órgano blanco en una cohorte de pacientes normo tensos y de pacientes con hipertensión esencial no complicada nunca tratada.
Evaluaron la masa ventricular izquierda (LVM: left ventricular mass) y la excreción urinaria de albúmina (UAE: urinary albumin excretion) en 471 hombres y 368 mujeres con edades comprendidas entre los 15 y los 70 años. Un análisis de regresión múltiple mostró que la presión arterial sistólica, el índice de masa corporal (IMC), el sexo, la edad, la excreción de sodio urinario, predijero
n de manera independiente el índice de LVM, según un reporte publicado en el número de marzo del American Journal of Hypertension.
La presión arterial sistólica y la excreción de sodio urinario fueron los factores independientes más importantes de UAE. El equipo observó una asociación positiva entre índice de LVM y UAE (p < 0.0001) así como de relación albúmina/creatinina (p < 0.0001), lo cual fue independiente de la presión arterial sistólica, del IMC, del sexo, de la edad de la excreción de sodio urinario.
Con los autores dividieron a los individuos en quintilas en base a la excreción urinaria de sodio, encontraron que la LVM y la UAE aumentaron de manera significativa entre la quintila más baja y la más alta tanto en hombres como en mujeres, "a pesar de tener valores similares de la presión arterial sistólica". "La pendiente de la línea de regresión que vincula la presión arterial sistólica al índice de LVM (en varones) y la excreción de albúmina urinaria (en toda la población) obtenida de cada quintila de excreción de sodio urinario, aumentaron de manera progresiva y linear entre la más baja y la más alta quintila", explicaron el Dr. Mimran y sus colegas.
Globalmente, los investigadores concluyen que "el sodio en la dieta puede actuar como un modulador importante en dirección entre presión arterial y LVM y albuminuria en humanos".
España, 3/05/2011 (EFE). El consumo habitual de frutos secos no supone un incremento de peso a pesar de su composición rica en grasas sino que ayuda a adelgazar, según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard, publicado en la prestigiosa revista de nutrición "American Journal of Clinical Nutrition"
Según el estudio, el consumo de frutos secos es beneficioso para la salud porque, además de no engordar, ayuda a prevenir los problemas cardiovasculares.
Este estudio norteamericano argumenta esta tesis basándose en experiencias dem
ostrables llevadas a cabo con personas que han ingerido frutos secos sin aumentar de peso.
Durante la presentación de esta investigación que ensalza los beneficios de los frutos secos, el médico de la Unidad de Nutrición del Hospital Sant Joan de Reus, Jordi Salas, ha explicado que normalmente la gente asocia que ingerir más calorías supone un riesgo de aumento de peso.
Salas ha aseverado que los estudios realizados "nos hacen dudar de esta teoría". Según este doctor del Hospital Sant Joan de Reus lo que incide en el aumento de peso "es la manera de comer las calorías", por lo que, según Salas, queda revocada la idea de que la ingestión de frutos secos supone un seguro aumento de peso.
Los investigadores que han realizado este estudio han observado en 18 pacientes con hipocolesterolemia que la administración de 48 gramos al día de frutos secos no comportó un aumento de peso en ninguno de los casos.
Los autores del estudio argumentan que este consumo de frutos secos no provocó aumento de peso por su composición consistente en ácidos grasos de tipo mono y poli insaturado.
El estudio también observa que en estos pacientes que consumieron frutos secos disminuyeron las partículas lípidas LDL, las más implicadas en la formación de placas de arterioesclerosis en las arterias.
Las investigaciones realizadas sobre el consumo de frutos secos también revelan que la dieta moderada en grasas saturadas y rica en grasas monoinsturadas, como los frutos secos, y la dieta mediterránea son más efectivas a largo plazo para bajar y mantener el peso.
La investigación realizada en el Brigham and Women's Hospital y la Escuela de Harvard en Salud Pública con 110 hombres y mujeres durante 18 meses ha permitido comprobar que perdían más peso, a largo plazo, las personas que seguían una dieta moderada en grasas mono insaturadas, contenidos en frutos secos y aceite de oliva.
Journal of the National Cancer Institute 2011;94:391-398